Inicio / Noticias en una Imagen / Parajes de Moctezuma: Belleza exclusiva para los privilegiados

Parajes de Moctezuma: Belleza exclusiva para los privilegiados

 

POR JULIÁN DÍAZ HERNÁNDEZ

Director de Turismo y Cultura de Aquismón.

 

  • Tranquilidad y hermosura azul turquesa, al paso del río “Gallinas”.

La lejanía que podría no incentivar a muchos, recompensa con una dotación de exclusividad: Más allá de El jabalí, y pasando las viviendas de Moctezuma (un ejido que no supera los 400 habitantes ni llega a cincuenta años de fundado), los senderos de terracería con cañaverales nos adornan un kilómetro más, que se suman a la docena desde la carretera Valles-Rioverde.

Cuando la ruta obliga a virar a la izquierda, es porque ya tenemos frente a nosotros el trayecto del río “Gallinas”, con su azul turquesa incomparable y sus frondosos árboles que sombrean parajes que invitan a permanecer minutos -u horas incluso- en el embeleso por el arrullo del correr del caudal y de las avecillas que trinan en medio de la vegetación que los arropa.

Todavía la ribera se nos ofrece generosa a lo largo de 1,200 metros, que bien pueden ser en camioneta o a pie; la segunda opción nos dará la posibilidad de disfrutar un trayecto lento con la frescura que dan la arboleda, y admirando la belleza de cascadas, cascaditas e islotes, que se forman al paso del agua, la que favorece amplios sembradíos de maíz, frijol, calabaza y yuca.

Es una especie de paraíso escondido, reservado para privilegiados y accesible sin problema; kilómetros antes de que el torrente se precipite sobre el río “Santa María” y forme la Cascada de Tamul, Moctezuma nos ofrece la hermosura de sus parajes, algo seguramente nunca imaginado en aquellos inicios de los setentas cuando el emigrar de los primeros pobladores:

Indígenas náhuatl provenientes del centro de la Huasteca Potosina (Coxcatlán para ser exactos) iniciaron –como emulando a los antepasados aztecas- un peregrinar hacia el norte en busca de la “tierra prometida”. Se asentaron en Tanlajás (por el rumbo de la actual “Agua hedionda”) a finales de los sesentas y esperaron, sin éxito, una dotación agraria.

La resolución desfavorable y el posterior desalojo los regresaría a Huichihuayán, hasta que una nueva oportunidad motivó un siguiente éxodo, diferente, difícil: Sin carretera de por medio. Con críos y pertenencias a lomo de mulas unos, y a espalda propia la mayoría, se abrieron paso con machete, en la sierra, que había que ascender; por días y semanas.

Así se asentaron al fin en aquel sector después de la montaña -en el noroeste de Aquismón- y donde, como en una especie de tributo a su propio espíritu indomable, le bautizaron con el nombre de un guerrero: Moctezuma. En recompensa, la naturaleza les dotó de un edén, que se suma al trabajo municipal de la construcción de su nueva ruta de acceso.

 

Te Puede Interesar

Ruby Ibarra canta por primera vez ante el público “Soy aquella” (VIDEO)

La quinceañera más famosa de México se ha convirtió en toda una cantante… Ruby Ibarra …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *